sábado 19 de septiembre de 2020 - Edición Nº654

Nación | 20 ago 2020

UN HITO PARA LA ECONOMÍA POPULAR

Una cooperativa se convirtió en la primera empresa del país en certificar el protocolo IRAM Covid-19

Se trata de la cooperativa Lara, que logró certificar el protocolo COVID-19 con las normas IRAM 3820 y demostró que la economía popular también puede ser pujante y eficiente.


Lara nació en 2010 y logró crecer en forma paulatina hasta alcanzar unos 900 asociados, manteniendo siempre las consignas del respeto y la colaboración mutua. Esta cooperativa ofrece servicios de limpieza integral, saneamiento urbano y, con la llegada de la pandemia, sumó la oferta de Desinfección Rápida Acción contra el coronavirus.

Sin embargo, la limpieza no es su único rubro. También ha tenido a su cargo la ejecución de obras como bacheo, pavimentación, construcción de plazas, tala de árboles de la vía pública, movimientos de suelo, reformas edilicias, transporte de residuos sólidos urbanos, entre otras, para distintos proveedores como los municipios de Merlo, Quilmes, San Antonio de Areco, Trenes Argentinos y varios clientes privados.

Con la aparición del Covid-19, la cooperativa nacida buscó la manera de transformar el contexto adverso en una oportunidad. Así fue que se convirtió en la primera en certificar el Protocolo COVID-19 con las normas IRAM 3820, antes que cualquier empresa privada.

En diálogo con Info BLANCO SOBRE NEGRO, el responsable de Relaciones Institucionales de la cooperativa Lara, Manuel Molina, comentó: “Con mucho esfuerzo nuestra empresa cooperativa logró aprobar la auditoria de control realizada por el Instituto de Normalización y Certificación Argentino *demostrando el cumplimiento de los requisitos legales más recientes sobre Covid-19 (norma EDP IRAM 3820), certificando el protocolo específico de prevención de contagio en todos sus matices”.

“Implementamos así, las medidas de higiene y seguridad en el contexto de ésta nueva normalidad, incorporando en lo cotidiano de nuestras tareas el lema ‘cuidarte es cuidarnos’. La pandemia nos ha obligado a ser muy creativos a la hora de buscar nuevos servicios, en el contexto de una economía mundial recesiva, debiendo instrumentar soluciones acordes a las nuevas circunstancias”, señaló.

Y remarcó: “Así fue que comenzamos a prestar el servicio de desinfección contra el coronavirus en Trenes Argentinos, entre otras entidades públicas y privadas, cumpliendo con las más altas normas internacionales y creando más de 100 puestos de trabajo”.

El cooperativismo suele enfrentar fuertes prejuicios por su presunta falta de calidad y eficiencia en comparación con las empresas privadas. Desde Lara, destacan éste gran paso como una muestra de que se puede lograr dicha eficiencia desde el cooperativismo, en base al esfuerzo y la planificación de objetivos comunes en articulación con otras cooperativas y pymes, gestando nuevas redes productivas.

Los trabajadores organizados son capaces de impulsar y llevar adelante un proyecto productivo eficiente y de calidad, siendo además sustentable en términos de empleo genuino y aspirando a formar parte de un circuito productivo integral.

Para Lara, su gran victoria fue haber sido preseleccionada en el marco de la licitación convocada para llevar adelante las tareas de limpieza integral, ni más ni menos, que en la Casa Rosada.

En el contexto de la crisis económica producida por la pandemia mundial, la cooperativa pudo realizar ésta oferta gracias al esfuerzo colectivo, en sintonía con el actual proyecto productivo del país permitiendo así la creación de empleo con inclusión”, explicó su vocero.

Y subrayó: “Para nosotros, un Estado fuerte necesita organizaciones comprometidas con la calidad, la eficiencia y la competitividad en las prestaciones de bienes y servicios que brindan.”

Cómo sobrevivieron al macrismo

Al igual o peor que la mayoría de las Pymes, las cooperativas sufrieron la crisis económica y la falta de políticas para el sector durante los cuatro años de gestión de Mauricio Macri.

“Fueron cuatro años muy duros. La inflación se comía nuestros ingresos, los pagos se demoraban. Hubo un achicamiento notable de la actividad económica y quienes estamos vinculados al mercado interno lo sentimos. La alta tasa de interés hizo imposible tomar crédito, así que todo se hizo cuesta arriba”, recordó Molina.

Y señaló: “La llegada de los Fernández nos generó expectativas y esperanzas de recuperar la dinámica que, hasta no hace tanto tiempo, tuvimos en el país. El sector productivo no tiene destino si no es de la mano de un proyecto mercadointernista que estimule la producción generando trabajo genuino. Compartimos con el gobierno la filosofía de un mercado interno pujante. Los argentinos tenemos todo para contribuir en poner el país de pie”.

Una coperativa se convirtió en la primera empresa del país en ...Sobre el panorama post pandemia, el integrante de la cooperativa opinó: “Nosotros creemos que los efectos de la pandemia en la economía recién empiezan. Así como surgen nuevas formas de trabajo como el home office, también van a surgir nuevas formas asociativas, nuevas regulaciones laborales y un enorme potencial para la economía popular y las redes productivas, en muchos casos puede ser mucho más que una experiencia para sobrellevar el día a día, sino que puede dar un salto de calidad en términos de organización y ser un vehículo concreto de generación de empleo e inclusión”. Fuentes: Primera P´agina.

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