Plan Empome 2022: Pesce reveló "no están pidiendo un salto cambiario", solo sangre, sudor y lágrimas

Nacionales 05 de diciembre de 2021 Por Visión Política
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El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, reveló detalles de uno de los puntos más sensibles de la negociación con el FMI: la ubicación del tipo de cambio, que acumula entre el dólar oficial y el paralelo una brecha cercana al 100%, un rango altísimo que el Fondo suele rechazar. 

Pesce descartó la hipótesis de la corrección cambiaria de un salto, como solía imponer el FMI cuando instrumentaba planes de estabilización macroeconomica. "Era clásico en los programas con el Fondo pedir que los países provocaran saltos cambiarios al inicio de los programas. Eso no está presente en la negociación que estamos teniendo. Tampoco creemos nosotros en ese tipo de estrategia. Hemos tenido experiencias de saltos cambiarios que lo único que han dejado son aceleraciones inflacionarias. Ese tipo de correcciones no logran lo que se busca", afirmó al exponer en el Congreso de la UIA, en un día que estuvo cargado de versiones de un inminente acuerdo con el FMI. 

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El problema de la brecha es una de las distorsiones más grandes de la economía y cuando se habla de corregirlo se habla de devaluación. Según explicó Pesce, la idea del Gobierno es acelerar el ritmo de devaluación diario, sin producir saltos bruscos en el valor de la moneda.

"En la medida en que lo permita el paso inflacionario vamos a cambiar el ritmo devaluatorio que hemos tenido hasta ahora. Estamos en una balanza. Por un lado tenemos que mirar el tipo de  cambio competitivo y, en el otro, el proceso inflacionario. Y esto es lo que vamos a hacer de acá en adelante", dijo al auditorio de industriales reunido en Parque Norte.

Se está trabajando intensamente con el Fondo para llegar a un acuerdo. No estamos tratando con la lógica del FMI de los '80 donde las exigencias eran recesivas para generar superávit en la balanza comercial. Hay comprensión sobre los problemas de pobreza que tiene nuestro país y que cualquier proceso recesivo traería serios problemas sociales y políticos.

La aceleración de las microdevaluaciones diarias permitiría además recuperar parte de la competitividad cambiaria que se perdió a lo largo del 2021, en el que se limitó el ritmo de depreciación al 1,1% mensual.

Pesce consideró además que el ritmo devaluatorio que el gobierno está defendiendo "cumplió" en morigerar la aceleración inflacionaria de comienzos de año, aunque la verdad es que se aceleró la zona del 52% interanual.

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Como adelantó este medio, el Banco Central está defendiendo con normativas semana a semana los pocos dólares de reservas netas que le quedan, mientras el mercado se debate entre las posibilidades fácticas que tienen Pesce y Guzmán de avanzar con el plan de corrección cambiaria gradual, o si, por el contrario, se verá forzado a devaluar como les sucedió a Kicillof y Fábrega a comienzos del 2014.

Para otros, incluso, la exigencia del FMI obligará a Pesce a sorprender al mercado con una devaluación de la noche a la mañana e intentar un posterior ajuste para estabilizar, escenario riesgoso como lo evidenció la experiencia del Rodrigazo. En tanto, hay quienes consideran que es probable que se intente una mezcla de ambas medidas con un salto cambiario sorpresivo primero y un "crawling peg" más acelerado después.

En cualquier caso, Pesce descartó la hipótesis de la corrección cambiaria de un salto. "Se está trabajando intensamente con el Fondo para llegar a un acuerdo. No estamos tratando con la lógica del Fondo Monetario Internacional de los años '80 donde las exigencias eran recesivas para generar superávit en la balanza comercial. Hay comprensión sobre los problemas de pobreza que tiene nuestro país y que cualquier proceso recesivo traería serios problemas sociales y políticos a nuestra economía", dijo en calidad de firmante de la carta de intención al que el Gobierno aspira a llegar antes de fin de mes.

No estamos tratando con la lógica del Fondo Monetario Internacional de los años '80 donde las exigencias eran recesivas para generar superávit en la balanza comercial. Hay comprensión sobre los problemas de pobreza que tiene nuestro país y que cualquier proceso recesivo traería serios problemas sociales y políticos a nuestra economía.

"Tenemos que terminar de discutir. La Argentina siempre sorprende. Este año teníamos previsto que la economía iba a crecer 7% y nuestras estimaciones dan más del 9%. Algunas están dando en el orden del 10%. Esto cambia el eje de las discusiones que veníamos teniendo por la representatividad en términos de Producto de los agregados fiscales y también por los efectos en la recaudación que tiene esto. Esta es la discusión que estamos teniendo con el Fondo. Esperamos llegar a un buen resultado", dijo.

Por otra parte, Pesce aseguró que es necesario que la economía crezca y se dinamicen las exportaciones y el mercado de capitales para que la economía logre "digerir" los 4,4 billones de pesos en Leliqs y pases pasivos que acumula esterilizados el Banco Central y que presionan la inflación a futuro. Fuentes: primerapagina.info y lapoliticaonline.com.ar

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